Las matemáticas…¿no hacen ninguna falta?
15 Octubre, 2007 por Sara
Me gustaría comentar unas palabras del académico de la lengua Francisco Rico. Aunque nos queden algo lejos, ya que aparecieron en El País el 25 de junio de 1996, podrían perfectamente ser válidas para la época actual. Yo las vi por primera vez en el libro “Matemáticas de la vida misma”, de Fernando Corbalán, en la página 65. Las palabras son las siguientes:
Uno de los mayores problemas de España es el insuficiente conocimiento escrito y hablado de las lenguas extranjeras. Entre otras cosas porque se enseñan mal. Del bachillerato habría que salir hablando perfectamente al menos una de ellas. La culpa es de los planes de estudios, que convierten estas asignaturas en marías. Las básicas deberían ser la lengua española y la lengua extranjera. Y la literatura, que es lo que enseña a conocer el mundo. Las asignaturas técnicas, las matemáticas, no hacen ninguna falta; cualquier calculadora y ordenador te lo da todo hecho.
Hasta la penúltima oración no tengo nada que objetar, pero me produce daño en los ojos las últimas palabras y creo que así también a muchos de los que estén leyendo esto, aunque también habrá unos cuantos que compartan la idea expresada más arriba. Intentemos cambiar la visión de estos últimos.
Para empezar me parece que, en general, la idea que se tiene de lo que son las matemáticas es muy sesgada. Hay mucha gente que, como Francisco Rico, se piensa que ésta disciplina se basa únicamente en los números y las operaciones con los mismos. Esta idea podría quizás ser válida muchos siglos atrás pero hoy en día está obsoleta. ¿Qué es entonces la matemática? Este es un concepto difícil de precisar. Para ello transcribo las palabras de Adrián Paenza en su libro “Matemática, ¿estás ahí?” en la página 189:
Hace tan sólo unos veinte años nació la propuesta de una definición de la matemática que tuvo —y todavía tiene— bastante consenso entre los matemáticos. “La matemática es la ciencia de los ‘patterns’” (o de los patrones).
En líneas muy generales, lo que hace un matemático es examinar “patterns” abstractos. Es decir, buscar peculiaridades, cosas que se repitan, patrones numéricos, de forma, de movimiento, de comportamiento, etcétera. Estos “patterns” pueden ser tanto reales como imaginarios, visuales o mentales, estáticos o dinámicos, cualitativos o cuantitativos, puramente utilitarios o no.
Pueden emerger del mundo que nos rodea, de las profundidades del espacio y del tiempo o de los debates internos de la mente.
Para mí la matemática es un mundo muy peculiar cuyo astro “iluminador” sería la lógica. Ésta parte de unos axiomas o verdades absolutas y a partir de ellas se va creando todo lo demás, se van deduciendo y demostrando nuevas proposiciones y así se construye un hermoso edificio que parece no tener fin. Por lo tanto no son tan importantes los números como las ideas. Al fin y al cabo los números no son más que un concepto abstracto, una idea. Estas ideas pueden ser muy potentes y adaptarse como un guante al dedo al “mundo real”: la geometría, la estadística, la medida, la probabilidad…nos dan constantemente pruebas de ello. Parece cosa de magia pero es así.
Ahora intentemos imaginar un mundo en el que hubiera calculadoras y ordenadores por todas partes pero en el que el analfabetismo numérico y matemático reinara por doquier. Para empezar, ¿quién construiría los nuevos ordenadores y calculadoras?; no olvidemos que estos “chismes” respiran matemáticas por todos sus poros. Pero no sólo eso: ¿cómo llevarían a cabo las distintas mediciones los carpinteros, albañiles, modistas…? , ¿cómo diseñar un edificio y construirlo?, ¿cómo realizar las diferentes estadísticas?, ¿cómo tener una visión crítica de los diferentes datos y errores numéricos (que los hay debido a esa cultura anumérica en la que vivimos) que aparecen en los medios de comunicación?, ¿cómo llevar a cabo estimaciones importantes?… Sólo hay que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que, lo queramos o no, este mundo se entrelaza con las matemáticas por doquier.![]()
Pero digo yo, siendo la Matemática una ciencia tan útil, ¿por qué es tan poco apreciada por tanta gente? y ¿por qué es vista como una ciencia inservible por la mayoría? Creo que en esta visión tiene mucho que ver la educación recibida. Por lo general la gente no ve la relación entre matemáticas y vida cotidiana porque nunca se lo han enseñado en la escuela, o por lo menos de una forma directa. ¿Cuántas veces se parte desde la escuela de un problema cotidiano que se resuelva a partir de las matemáticas para hacerse con los conceptos matemáticos subyacentes? Los niños y niñas aprenden las operaciones, las medidas, la geometría…de forma aislada en relación al mundo que les rodea, y eso es lo que les queda con el paso de los años. ¿Por qué no empezar, por ejemplo, a estudiar la medida desde un problema cotidiano en el que esté presente este concepto?, y no me refiero sólo a ver el problema escrito en un papel, sino a “vivir” ese problema, a ponerse en esa situación y a poner en práctica la resolución.
Pero, ¿por qué no se enseña de forma correcta en la escuela? Pues entre otras cosas porque las maestras y los maestros tampoco ven, en muchas ocasiones, estas relaciones: ellos también han sido víctimas del sistema educativo y de esa ilusoria fragmentación entre matemáticas y realidad. Y así estamos inmersos en un círculo del que no podemos salir. Esperemos que este círculo se transforme en una espiral desde la que cada vez veamos más cerca que “el mundo ama a la Matemática”.
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que tonto ,muy tonto.jajajajkajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Y FIN JAJAJA. LIA