La verdad es que últimamente me pregunto mucho por la validez de la escuela que la mayoría de nosotros y nosotras conocemos… Si lo pensamos bien, ¿qué objetivos se pretenden conseguir con la escolarización? Desde mi punto de vista, y desde mi experiencia como estudiante, las escuelas “normales” cumplen muy pocas de las finalidades que a mí, particularmente, me parecen muy importantes (el orden no pretende ser relevante):
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Desarrollar las capacidades y habilidades de cada persona (su vocación): pienso que todos tenemos unas capacidades y habilidades para ciertas cosas, algo que nos provoca un placer difícil de explicar y en lo que nos encontramos a nuestras anchas. Pero, hoy en día, a no ser que tus capacidades se vislumbren en el aspecto académico, hay muchas personas que no logran descubrir qué es eso que les llena plenamente y se dedican a vagar por la vida como almas en pena. Creo que una de las principales tareas de los maestros, profesores y demás educadores es que los estudiantes descubran esto… y cuando digo capacidades y habilidades también incluyo, por ejemplo, la capacidad de saber escuchar, la capacidad empática…
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Desarrollar la autonomía: me parece decisivo el aprender a ser autónomos en todos los aspectos, pero, creo, la escuela no propicia esto demasiado. Sí, puede que lo intente en algunos (en el aprender, por ejemplo), pero ni siquiera lo logra. La autonomía, como yo la entiendo, va más allá del ser autónomo en el aprendizaje; también está la autonomía en el pensar (y realmente creo que pocas personas somos autónomas al cien por cien es este aspecto. Tenemos condicionamientos de los padres, de la sociedad, de los maestros, de la gente “importante”…). Tampoco podemos dejarnos en el teclado la autonomía en el actuar, el ser capaces de realizar lo que realmente queramos sin condicionamientos ni miedos externos (e internos)
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Enseñar y aprender para la vida: y esto, desde luego, va más allá de enseñar para desempeñar una profesión y moverse más o menos bien por el mundo. También incluye el hacerse eco de los interrogantes que todo el mundo tiene y que parecen grabados a fuego en el corazón (¿quién soy?, ¿qué significa la vida?, ¿por qué estoy aquí?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?…), y, opino, esos interrogantes son ocultados con las respuestas que nos corresponden por la religión establecida en nuestro lugar de nacimiento o de nuestros padres, sin dejarnos muchas veces buscarlas en nuestro interior, en otras religiones, en la ciencia… asfixiando así el motor de la vida y del conocimiento y, de paso, negando (aunque sea inconscientemente) la validez de otros puntos de vista sobre el asunto. El saber convivir, el respetar la vida de los demás y la vida del planeta… también me parecen esenciales dentro de esta enseñanza.
Desde luego, podría haber puesto más objetivos, pero vamos a dejarlo ahí (y así te invito a colaborar a ti y hacer más provechosa esta entrada)… Por todo ello me gustaría rescatar (y digo rescatar porque son ya bastante conocidas) en este artículo algunas de las escuelas alternativas (y alternativas a la escuela) que, quizás, cumplan estos objetivos en mayor medida que las escuelas “corrientes” (vuelvo a reiterar que únicamente desde mi punto de vista). No es un análisis exhaustivo, pero creo que valdrá:
Escuelas alternativas:
- Escuelas en lugares diferentes: Bueno, aunque el lugar en el que se desarrolla la clase no me parece suficiente para dar el nombre de alternativa a una escuela, a título de curiosidad, en este post podemos hacernos una idea de los distintos habitáculos en los que desarrollar nuestras clases (lo mejor sería una escuela sin paredes, el mundo entero como escenario de aprendizaje, pero dejémonos de sueños bonitos para otro día).
- Colegios Waldorf.- sobre la pedagogía Waldorf se nos dice en la Wikipedia que “El método de Steiner [el que lo creó] se basa en proveerle al niño con lo que necesita según su momento evolutivo y no lo que el sistema social pretende de él”, y podemos leer en el portal español lo siguiente:
La educación ha de llevarse a cabo como un obrar artístico, en un ambiente libre y creador. Su funcionamiento ha de basarse en una amistosa colaboración entre maestros y padres ya que los alumnos serán siempre el centro de toda la actividad.
El período comprendido entre el jardín de infancia y los 18 años (niñez y juventud) han de vivirlo los niños de estas escuelas, de forma coeducativo. Es una escuela del presente y para el futuro que se apoya en el desarrollo evolutivo del niño, en la herencia cultural milenaria pero siempre adaptándose a las exigencias de la vida moderna. Los maestros educan y enseñan incluyendo en sus clases los elementos intelectivos, artísticos y práctico-manuales. En sus reuniones semanales de claustro someten su trabajo a un profundo análisis en una permanente formación y renovación profesional. Estas escuelas, no presionan al niño con exámenes y exigencias de rendimiento, sino que fomentan el desarrollo cooperativo basado en el énfasis en la individualidad.
- O pelouro: ubicada en Caldelas de Tui, en Galicia. En Crónicas al margen nos la presentan así:
Actualmente conviven en ella más de un centenar de niños y niñas de primaria y secundaria, muchos de ellos como internos, con diferentes grados de “diferencias” psicocognitivas. Y es que el lenguaje es importante en O Pelouro porque si a la psicosis, la esquizofrenia, el autismo, la hiperactividad o el síndrome de Down les llamamos “diferencias”, los niños que estudian en O Pelouro dejan de ser discapacitados, disminuidos, minusválidos o subnormales para pasar a ser, simplemente, diferentes. De esta manera se eliminan las etiquetas limitantes y con estos presupuestos filosofícos es como educa todo el personal de O Pelouro, desde los profesores y ayudantes hasta los directores del centro.
Y para mayor información recomiendo el artículo “O pelouro: una integración interactiva“, que salió en el nº 313 de Cuadernos de pedagogía. A destacar del artículo, por ejemplo, estas palabras:
O Pelouro no es, pues, un lugar pensado para integrar. Es simplemente, una escuela pensada desde otro sitio, desde la salud, y es por tanto otra escuela. Una escuela que integra si, pero no por que mete dentro a niños “diferentes”, con la esperanza de que sean o se comporten lo máximo posible como “normales”. Es una escuela que integra, pero que acepta radicalmente la diferencia. Y esta aceptación es tanto una actitud, una forma de mirar a los niños, a cada niño y a cada niña, como una organización, una estructura y un medio que permiten la interacción y crea los espacios en donde la existencia y las peculiaridades de cada uno tienen cabida.
O también:
En O Pelouro no se ahorran ni la experiencia, ni la dificultad de vivir. A los niños y las niñas se les pone en el “drama existencial de la vida” al tener que confrontarse con experiencias que incluso suponen desenvolverse en el medio razonable y el imprevisto, como por ejemplo, lavar a los perros, que pueden convertirse en verdaderas experiencias que obligan a ponerse delante de la situación, pero también delante de sí, se desarrollan de tal manera que tiene que salir reforzado el si mismo. Y cuando al asumir el conflicto necesita el apoyo emocional colectivo y la interacción, todo el grupo asume tal situación, el tiempo se ralentiza y se para, si hace falta, hasta que se sale de ella.
- Paideia y otras escuelas libres: para no hacer esto demasiado largo, si quieres puedes leerte esta entrevista (o descargártela en pdf) para hacerte una idea.
Aunque seguramente haya muchas más, lo voy a dejar aquí, para no hacer esto demasiado largo. Pasemos ahora a las alternativas a la escuela, de las que destacamos la educación en casa o homeschools.
Alternativas a la escuela:
- Homeschools: en el artículo Homeschooling ¿un concepto en alza? nos dicen:
El IES del Departamento de Educación estadounidense, informa de que un estudiante pertenece a una homeschool si:
- Tiene entre 5 y 17 años y está en un grado K-12 (de Educación Infantil a Secundaria, en nuestro país).
- Los padres aseguran que está escolarizado en casa en lugar de en un centro escolar público o privado para, al menos, parte de su educación.
- El tiempo que está matriculado en un centro escolar público o privado no excede de 25 horas a la semana.
- Los estudiantes que están escolarizados a causa de una enfermedad temporal no se consideran homeschooling.
En relación con esta educación en los hogares vi un documental hace ya quizás un año y me sorprendió oír cómo un gran porcentaje (del porcentaje exacto no me acuerdo) de los padres que realizan esta tarea son maestros y profesores. Bueno, no es tan extraño si tenemos en cuenta que estos padres se sienten seguramente mejor preparados para educar a sus hijos que el resto y, además, han visto con sus propios ojos lo obsoletas que están las escuelas institucionalizadas. Sobre este concepto del homeschool hay mucha información desperdigada por la red. Puedes leer, además del artículo mencionado anteriormente, el blog La opción de educar en casa.
Desde luego, entiendo que hablo de todo esto desde fuera y puede que las cosas no sean tan bonitas como se pintan. Por ejemplo, en este foro dan una visión muy negativa de los colegios Waldorf y en otro de O pelouro (ahora mismo no encuentro la página en la que lo leí) aunque el hecho de considerarlo secta, a mí, personalmente, no me dice nada, entendiendo secta como un grupo de personas con afinidades comunes y no como el término despectivo que a veces se le da. Desde luego, es imposible deshacerse de todas las creencias que uno tiene y, estoy segura, estas escuelas alternativas también tienen su ideología propia, pero es que incluso el pensar que hay que dejar que el niño crezca libre, como una flor, sin intentarle imponer nuestros puntos de vista, también se puede considerar una creencia, y una creencia que pienso, en el fondo, no es compartida realmente por muchas personas. Respecto a esto me gustaría decir que, por suerte, mis padres, igual por haberlas tenido durante muchos años enmarcadas en su habitación, han reafirmado con su actuación las palabras que un día escribió Khalil Gibran, y que me parecen estupendas para finalizar este post:
Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no pueden visitar
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Esta forma de actuar es lo que nos ha permitido a los 4 hijos que mis padres han tenido crecer a nuestras anchas, con nuestra ideología, haciendo cada uno más o menos lo que realmente hemos querido (y sufriendo y equivocándonos también, desde luego). ¡Y para reafirmarlo tengo que decir que hay muchas personas que dicen que no entienden, por ejemplo, cómo mi hermano Mario y mi hermana María y yo podemos ser tan diferentes siendo hermanos!
[Actualización]: me dice da-beat que hace tiempo en el blog de Juanjo llevaron a cabo un debate muy interesante sobre el homeschooling, en el que también participaron personas que lo practican. Gracias a esos comentarios he dado también con el vídeo del que hablaba antes.






[...] Escuelas alternativas o alternativas a la escuela [...]
Muy buenos tus artículos, Sara. Creo que ya quedó claro por mis respuestas en anteriores posts, que yo también dudo si el sistema actual es el correcto, o es simplemente “un lugar donde tener a los niños mientras los padres trabajan”. Por supuesto, no digo que no sirva para nada, es evidente que un chico que acaba 4 de ESO sabe más cosas y es más autónomo que cuando tenía 3 años. Lo que me cuestiono es si enseñamos lo que necesita. Pensemos que están en la escuela ¡13 años! En todo ese tiempo, ¿no deberían salir más preparados?
En cuanto al homeschooling, tuvimos hace poco un debate muy interesante en el Blog de Juanjo, en el que participaron también algunas personas que lo practican. Creo que puede complementar a este post.
Un saludo.
Muchas gracias, da-beat; siempre tan acertado con tus aportaciones